Así vivimos desde dentro la Sudur Krosa y os contamos cómo disfrutamos

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El sábado pasado Unai y Lander participaron en su primera Sudur Krosa que recorre el parque de Gladys Enea hasta dos veces consecutivas. Sí, con una no es suficiente. Da igual que sea un rompe piernas. Hay que subirla dos veces. Uno se puede mentalizar para sufrir (o disfrutar del sufrimiento, que siempre es la idea), y para ello puedes intentar visualizarte en carrera para saber dónde te estás metiendo. Pero claro, tampoco uno se puede imaginar que un 22 de abril van a hacer 27 grados. Tanto Lander como Unai vivieron la carrera desde dos puntos de vista diferentes. Empezamos…

Lander
Son las 14:00 del mediodía y he movilizado a toda la familia para comer antes de la hora. Necesito hacer la digestión porque a las 17:00 es la carrera. Empieza la comida y veo que se ajusta a una buena posible dieta pre-carrera. Antes solía organizarme para tener mi plato de pasta en la mesa, pero ya no. Le doy más importancia a la cena de la víspera. Además, sino voy a cocinar yo, no voy a imponer un menú. Me amoldaré a lo que haya. Lo peor que puede pasar es que haya alubias o algo así, pero bueno, en caso de aerofagias o algo por el estilo pueden llegar a ser una ayuda para afrontar las cuestas del parque y darle potencia (sin matar al que va detrás, claro). Estoy de suerte. Ensalada de primero y pollo con patatas de segundo.

-¿Lander, quieres un poco? (me señala el chorizo picante)
-Hombre Nerea, no me hagas esto. Tengo carrera.
-¿Y?
-Pues que me voy a acordar del chorizo toda la carrera.
-Jesus chico, cómo eres…
-(No nos entienden)

El lío viene con el postre. Me encanta el dulce, no lo puedo evitar, y me sacan una tartaleta de crema con limón. Mira, el chorizo pase, pero esto no puedo. Para dentro. Ya me arrepentiré después. Ahora voy a disfrutar.

Son las 16:00 y me presento en la puerta de Gladys Enea. Antes de juntarme con Unai veo a un amigo que hacía tiempo que no veía y hablo con él.

-¿Qué pasa Lander, a correr?
-Si, bueno, pero con los 27 grados que hacen no sé que haremos.
-Bueno, tranquilo. Delante suelen ir unos pocos mataus pero todo lo demás es gente que va de medio pachanga.
-(Mikel, no te lo quiero decir, pero creo que voy a ser uno de esos mataus). Ya… bueno, ya veremos…
-…

Veo a Unai y nos ponemos la nueva camiseta de Doblerunner ¡Mola! Siento como super poderes. Hoy la vamos a petar. Voy a obviar la parte en la que coloco el dorsal. Siempre he sido malo. Lo dejo ahí. Unai quiere calentar, pero faltan 30 minutos y hacen 27 grados. Yo ya estoy caliente. A falta de 20 minutillos rodamos un rato y nos ponemos en línea de meta. Hoy es un día muy especial para mí. Es la primera vez que salgo a correr SIN RELOJ. No sé a qué ritmo voy a ir. Voy a guiarme por sensaciones. Ni pulsómetro, ni gps ni leches en vinagre. Correr. Nada más.

Empieza la carrera y salgo con los de delante. La cosa va bien. Me dejo llevar. Primera cuesta. No lo he comentado antes, pero me encanta darlo todo cuesta arriba, cuando puedo, claro. Puede parecer masoca, pero en la Behobia, que todo el mundo habla de las cuestas, a mí es lo que más me gusta. Ahí es donde pones el corazón al límite. Me encanta esa sensación. Subo rápido y descanso cuesta abajo. Sé que lo lógico es hacer lo contrario… Moderarse en la subida y recuperar tiempo en la bajada. Me parece genial que hagas eso. Yo no :-). Llegamos al puente que conecta con Riberas y veo a mi novia. Me ofrece agua. Le digo que un poco más tarde. El tramo hasta casi Urki se hace largo. Pega el sol que te mueres, pero hay que seguir. Oigo pasos detrás, pero cada vez más lejos. Damos la curva y veo que se han formado 3 grupos. Los de delante, yo y los de detrás. En ese orden. Es decir, voy totalmente solo. Estoy en la nada. Me puedo ir a casa, nadie me ve. No sé a qué ritmo voy, pero la sensación es buena. Llego nuevamente al puente y ésta vez sí acepto la botella de agua. Bebo un poco, me atraganto y de la rabia lanzo la botella que casi abro la cabeza a un espectador. No sé si leerá esto o no, pero si está ahí le pido perdón.

Llegamos al Mortirolo. Este es el momento el cual quiero hablar con la persona que diseñó el parque ¿Qué necesidad había de hacer semejante cuesta? ¿Hay que sufrir de esa manera para ver unos simples pavos reales? Qué maldad… Total, que no veo ni a los pavos. Estarían ahí, es posible, pero ya voy un poco justo y todavía queda vuelta y media. Sigo subiendo y me junto con alguno que iba por delante. Empezamos a bajar, vemos mucha gente, me vengo arriba y termino la primera vuelta casi en la caseta del portero de Gladys Enea. Se me pasa el susto y sigo con la segunda vuelta.

Voy justito, las cosas como son. Decido bajar un poco el ritmo y guardar fuerzas. Llega la cuesta. La subo tirando de cabeza. Mi cara de poker debe de dar miedo. Se me cae la baba como a una vaca, empiezo a dar grima. Llego al puente y empezamos el largo hasta Urki. Vuelvo a ver a mi novia. Sé que no tiene agua, es imposible, ya me la había dado, pero le pongo “ojitos” por si saca algo de la chistera.  Nada. Me anima mucho, eso sí, y tiro de orgullo para lo que queda. La cuesta de los pavos reales ya es un puto infierno. No puedo más. Ha sido bonito mientras ha durado. “Benga Lander!!!Orain egin behar da lana!!!!”. Ojo que me vengo arriba y tengo a tiro de lapo a otros dos. Llega la cuesta abajo, el sprint y lo doy todo. Iosu, que iba delante mío se confunde y coge el camino incorrecto. Le hago la perrada de sprintarle en meta y entramos a la vez, aunque la organización le pone dos segundos mejor a él. Me imagino que será porque ha cogido mal la curva.

Paso la meta y me tumbo en la hierba. Joder, estoy muerto. Lo he dado todo, pero ha sido duro y creo que no he ido muy rápido. No han entrado muchísimos delante de mí, pero no tengo ni idea. Qué sensación más rara. Pasa un tiempo no muy largo y llega Unai. Ha hecho 25 minutos y pico. Hago cálculos y pienso que yo habré hecho 24:30 o algo así. Bien, me doy por satisfecho. Estoy contento. Subimos a la plaza de arriba a comer un poco y según estamos esperando a que organicen todo miramos la clasificación oficial. Le digo a mi novia que si he bajado de 4min el km ceno pizza todos los días de la semana. Era imposible. Pero cuando miro alucino:

-23:42.

Eso quiere decir que he ido a 3:57. Vamos a ver, no es un tiempazo, pero hacen 27 grados y el recorrido es duro. Posición 12 de 136. Muy contento. Ahora tengo que cenar pizza todos los días, vaya marrón.

Entre Unai y yo nos comemos casi todo lo que sacan, esperamos a los premios y a casa. Hay que descansar. Ha sido un bonito día. Muchas felicidades a la organización. Vaya curro se han pegado 🙂

Zorionak Donostiako piratak!!!Aupa zuek!!!!

 

Unai

Son las 14:00 del mediodía y suena mi maravilloso despertador. Creo oírlo en la lejanía, no puede ser! Si hace solo 5 minutos que me he metido en la cama, tiene que ser un error… Voy a mirar bien la hora que creo haber puesto mal la hora del despertador. Miro… y efectivamente, ME TENÍA QUE LEVANTAR. Lo que me habían parecido 5 minutos, habían sido 5 horas. No puedo ni con el alma, al poco de despertarme recibo un Whatsapp de Lander diciendo:

-¿Estás vivo?
-Creo que sí. O eso o estoy en el infierno. Creo que no voy a ir a la carrera, por la noche he tenido mucho trabajo y estoy molido.

En el fondo, era mentira. Sabía de sobre que iba a ir a la carrera. Simplemente porque tenía una ganas increíbles de estrenar la camiseta nueva de Doblerunner que nos habían hecho. Pero quería que Lander me dorara un poco la píldora. Por cierto, no funcionó. Respuesta de Lander:

-No te creo, tu no te pierdes una carrera ni loco. ( Como me va conociendo el jodio…)

Son las 16:05 de la tarde. Lander llega 5 minutos tarde. Me dice que estaba dentro con un amigo. Yo no le creo, algo me dice que la comida familiar se ha alargado un poco más de la cuenta. Vamos a por los dorsales, y directos hacia la moto para dejar la ropa sobrante, que era mucha con los 27 gradazos que hacía. Nos empezamos a poner los dorsales. Yo, chico previsor… cojo mis imanes y en un abrir y cerrar de ojos estaba puesto. Y a esto que me pregunta Lander:

-Está bien puesto?
-Sí, está bien puesto si tu numero es el 631 y no el 136 como creíamos.

Sin exagerar se tira 5 minutos poniéndose el dorsal. Parece típico humorista que se hace el patoso para conseguir las carcajadas del personal. Lo malo es que se le ve en un pequeño aprieto. JAJAJA.
POR FIN!!!! Consigue ponerse el dorsal, venga, ahora a calentar!!!
Pues va a ser que no, no sé si es por el cansancio de ponerse el dorsal o por el calor pero me dice que es demasiado pronto para calentar, que esperemos un poco. No le cuesta mucho convencerme y al final lo que terminamos calentando es la lengua de tanto rajar.

Empieza la carrera y esto parece la guerra de Afganistán. Entre el calor, la tierra y que la gente a salido como loca… Pero no pierdo comba y me pego a la espalda de Lander. Parecemos mama patito con su pequeño patito detrás. Parece que vamos bien, demasiado rápido pero bien. Terminando el segundo kilómetro veo que vamos a una media de 3:47min el Km. Demasiado para mí, empiezo a dejar a mama patito que vuele sola y empiezo a relajar el ritmo. En la larga recta a Urki el sol aprieta como si no hubiera un mañana, no sé que me da que lo voy a pasar realmente mal. Sin tiempo para pensar llega el plato fuerte! Una cuesta empinada y larga… pero esto que es!!! Si entre lo larga y lo empinada que es parece que arriba del todo nos va a recibir un señor con pelo y barba blanca que se hace llamar Dios. Terminamos de subir y comenzamos a bajar, una cuesta que parece una serpiente hasta llegar a la meta. Todavía queda otra vuelta!!!!

Lo que en la primera vuelta me había parecido una cuestita en esta segunda me esta pareciendo una cuesta con todas sus letras. Llego a la recta de Urki, veo a Lander de vuelta y lo poco que tengo dentro lo gasto pegándole un grito. No sé bien lo que digo… Pero se da por aludido que es lo que importa. Pienso que ya sólo queda lo peor y después va a ser un camino de rosas. Cojo y empiezo a subir otra vez la cuesta de Dios y esta vez no porque sea tan alta… Sino porque estoy apunto de morir. Se me pasa por la mente subir lo que queda andando pero en ese preciso momento no puede aparecer alguien mejor que mi primo con cámara en mano. Yo que lo veo, pongo mi mejor cara y hago el último esfuerzo para salir bien en la foto. Consigo subir, ya está hecho, pero mis piernas parecen de plastilina. La última bajada se me hace dura por miedo a caerme. Pero el gran numero de gente que esta animando hace que ese miedo desaparezca y pueda disfrutar de los últimos metros a meta. Por fin llego a meta, miro a mi alrededor, no veo a nadie conocido, hasta que miro por el suelo y veo algo negro, es Lander! Lo veo tirado en el suelo con la lengua fuera. Yo por solidarizarme con el me tiro a su lado y lloramos las penas juntos.

Al final de la carrera subimos a la entrega de trofeos y mientras esperamos que preparen todo vemos la clasificación, el 27 de 136 con un tiempo de 25:16. No es de mis mejores carreras, pero pensando que estoy trabajando de noches, he dormido 5 horitas y que todo el horario de las comidas lo tengo cambiado me doy con un canto en los dientes. Y lo mas importante… Hemos estrenado las camisetas!!!! Es broma, lo más importante, disfrutar ésta carrera con mi amigo. Por cierto la organización de 10! Buena organización, merendola muy buena y un montón de sorteos ( que no nos tocó ninguno:-(  )




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