Cuando nos invade la pereza

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Era noviembre del año 2016 y como cada mediodía nos juntamos mi hermana, mi aita, mi ama y yo para comer. Solo nos vemos 45 minutos, pero lo suficiente para mantenernos al día y salir pitando cada uno a su trabajo. Solemos hablar de todo y suelen ser conversaciones bastante caldeadas, sobre todo cuando lo hacemos de política y de fútbol, pero siempre con respeto y humor.

Aquel día iba a marcar el futuro de todos. Nos sentamos como siempre, con la broma de a quién le tocaba servir el agua (no es fácil hacerlo desde el bidón de 5 litros que mi padre se empeña en comprar), y empezamos a comer. Mi madre abrió la veda:

-¿Qué Tito, no les vas a contar?

Mi hermana y yo nos miramos. Algo no iba bien. Y fue cuando mi padre lanzó la bomba:

-Hoy se han reunido conmigo en el trabajo y hemos llegado a un acuerdo. El 31 de enero dejo de trabajar.

No nos lo podíamos creer. La Real estaba en puestos europeos y todo marchaba bien.

-Aita, ¿Ahora que la Real va a ir a Europa?.

-Sí, Lander. Ha tocado así.

Es posible que nunca lo reconozca, y espero que no borre esto de mi post, pero intentó ocultar una pena que se le notaba a leguas. Lo pasamos mal, las cosas como son, pero también sentíamos que había sido un privilegiado.

Mi hermana y yo le dimos algunas vueltas al “coco” y le propusimos montar un blog. Su respuesta fue clara:

-No quiero nada. Quiero desconectar.

Pero no tardó ni dos días en venir y preguntar por el blog que le habíamos propuesto. Nos pusimos manos a la obra sacando tiempo de debajo de las piedras y en febrero pudo publicar su primer post. Él no tenía experiencia con WordPress, por eso, las primeras semanas fueron de mucha paciencia, pero ahora mismo él solo es capaz de sacar todo esto adelante. La semana pasada tuvo la suerte de irse con mi ama de vacaciones y pudimos ver fotos donde vestido de dominguero (chancletas, gorra, camiseta de propaganda,…) posaba con su portátil escribiendo artículos para su blog. Como decía un amigo mío, “eso es afición”. Ojalá algún día encuentre una profesión que me de lo que a mi aita le ha dado el periodismo.

¿Y a qué viene toda esta chapa en una sección de running?

Principalmente para pedir perdón a mi aita. A él le hacía ilusión que todos tomáramos parte en el blog y yo me comprometí a llevar una sección de running, pero las cosas no son tan fáciles. Yo no sé escribir, o por lo menos nunca lo he hecho por lo que me cuesta horrores sacar algo. El último post de nuestra sección es del 5 de junio. También es verdad que en verano no he corrido ninguna carrera, pero no es excusa. El motivo ha sido la pereza. Porque no solo tengo pereza por escribir, si no también por entrenar. Me imagino que a todas y todos os habrá pasado. He entrenado bastante fuerte de diciembre del 2016 a mayo del 2017 y ahora me he dejado completamente, cuando precisamente tengo marcados en el calendario “Las 3 playas”, “La Clásica de 15k” y la “Behobia-San Sebastián”. Me da pena, pero las cosas son así. Me imagino que el domingo correré las 3 playas, pero no lo decidiré hasta la víspera.

A principios de año siempre me pongo las expectativas demasiado altas. Empiezo apuntando todos mis entrenos en un cuaderno, subiendo cada uno de ellos a la red social Strava y a Garmin y suelo revisar tiempos por la noche desde el sofá con infusión en mano. Pero con el tiempo me canso de compartir, de apuntar, de mirar… Y me limito a entrenar. Si habéis leído algún otro post anterior os acordaréis que un día empecé a competir sin reloj y fue precisamente cuando empecé a superar mis marcas. Eso me llevó a entrenar también sin reloj, por eso tampoco tenía entrenamientos para compartir. En realidad, no sabía cuánto había corrido ni a qué ritmo.

En un futuro cercano me veo entrenando por mi cuenta y sin competir. Se me hará raro, pero al final, sin un objetivo concreto de carrera es la única manera de no presionarme y de dejarme llevar. No nos olvidemos que esto solo es un hobby 🙂

Por ahora sigo por aquí, y es posible que suba una crónica de la Behobia (si finalmente me animo a correr), pero no prometo nada.

Mucho ánimo a todas y todos los campeones que estos días corréis para poner a punto la maquinaria de cara a las próximas carreras ¡Entre todos tenemos que quemar el asfalto!

Agur!




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