El frío invierno: ¿Por qué empezar a entrenar 8 meses antes de la liga?

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Aunque la liga de traineras se dispute en verano, nos toca entrenar desde Noviembre para poder ofrecer un buen nivel en competición

Son muchos los que se cuestionan nuestra cordura cuando un frío domingo de Enero por la mañana nos levantamos a las 8 de la mañana para ir a entrenar. Recuerdo cuando mi ama me preguntaba: ¿Cómo vais a ir a entrenar con este tiempo? ¿El entrenador no va a suspender el entrenamiento? Lluvia, frío, granizo, … no importa, la planificación de la pretemporada indica que toca sacar la trainera al agua, y la verdad, mejor no pensarlo dos veces, por si acaso.

Todo empieza allá por Noviembre, después de haber descansado durante dos meses, debemos coger la mochila y los estrobos y volver a entrenar. El estado físico que tenemos no es precisamente envidiable en estos momentos, los dos meses de descanso han cundido. Es muy importante empezar a trabajar bien las bisagras del cuerpo, sobre todo la zona de la cintura, para que en cuanto nos toque salir al agua por primera vez no suframos demasiado.

En cada fase de la pretemporada el objetivo es diferente, en la primera debemos aumentar la capacidad aeróbica e ir trabajando la musculatura evitando ejercicios agresivos, es decir, nada de pesas. Para realizar el trabajo aeróbico hacemos por ejemplo series largas de ergómetro o carreras a trote.

Primer entrenamiento de agua: antes os comentaba que con el trabajo realizado durante los primeros días en tierra intentaríamos aliviar el sufrimiento en el agua. Pues acaba de terminar el entrenamiento y … las abdominales siguen de vacaciones, la lumbar está mirando para Tudela, las manos destrozadas y se ha abierto la herida del culo. En definitiva, a casa hecho un cromo. Os explico lo de la herida del culo: después del estudio de ergonomía realizado por el primer constructor de traineras, se decidió que el culo debía ir encajado en la tosta (justo a la altura del coxis), totalmente cómodo. Ahora en serio, este sistema permite que mantengamos nuestra posición aunque la trainera se mueva en la mar, además de facilitar la incorporación del cuerpo para buscar la siguiente palada.

Volviendo al primer entrenamiento, pensábamos que iríamos como un acordeón, sin remar a una, pero hemos mantenido el bloque del año pasado, la mayoría de la tripulación es la misma y no hemos tenido muchas bajas, por lo que tampoco ha salido tan mal. De todos modos, nos damos cuenta que tenemos mucho trabajo por delante para poder mejorar los resultados del año pasado. Aquí tenemos la primera razón para empezar a entrenar desde invierno.

Como os decía al principio, es complicado entender la razón por la que empezamos a entrenar ocho meses antes de la liga, pero existen varias razones. Para mí una de las más importantes es que nuestros rivales también lo hacen y no conviene darles ventaja tan fácilmente.

Según van avanzando los meses, el trabajo aeróbico irá perdiendo peso y la intensidad y la fuerza cobrarán más importancia. Siempre de forma progresiva. Todos los entrenamientos están lo más personalizados posibles gracias a los diferentes tests que vamos realizando, de este modo el preparador físico define los ritmos e intensidades que debemos marcar cada uno en cada entrenamiento. Todos los cuerpos son diferentes, en nuestro caso también.

Durante estos meses aunque vamos teniendo altibajos, poco a poco iremos mejorando las sensaciones bien en el trabajo en tierra y bien en el agua. Cada vez los números van mejorando y nos vamos sintiendo mejor. Todo empieza a tener su sentido y las ganas van aumentando según se va acercando la temporada. La pregunta formulada en el titular cambia: ¿Cómo no vamos a empezar a entrenar 8 meses antes? ¡Queremos ganar!

A todo esto, 11 semanas para la primera regata de liga, seguimos trabajando duro.




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