Gabriel Beldarrain: “Soy una persona que convivo bien con la soledad”

2842

Para nosotros es un honor entrevistar a uno de los atletas que más experiencia tiene en pruebas de todo tipo, de aquí y de lejos, porque su amor por esta modalidad atlética es la que le llena para complementar una vida que viene marcada por una profesión exigente. Justo al salir de su trabajo atendió nuestra cita. Hombre afable y simpático nos tuvo muy pendientes de sus experiencias y, por si fuera poco, tuvo la amabilidad de invitarnos al trago. Se llama Gabriel Beldarrain y éste es su relato.

Veintiséis behobias a sus espaldas. Casi nada…

Pues sí, pero hay gente que tiene muchas más. De hecho esta semana pasada con un compañero de trabajo que es más joven que yo hicimos memoria y ya tenía veintisiete. Además tuve un lapsus, porque la primera la hice en el año 86, seguidas hasta el 93 y en el 94 no pude correrla. No me apunté por una lesión que tuve y resulta que me recuperé y pude correr el maratón de Nueva York, que era justo el domingo anterior. Terminé dignamente y podía haber salido en la Behobia, pero como no me había inscrito por la lesión, pasé una envidia espantosa viéndola. Tampoco participé en alguna edición del 2002 o por ahí. Retomé en el 2008 porque mi hijo con dieciséis años estaba empeñado en correr y aunque ahora no suelo correr pruebas largas, la tradición de la Behobia se mantiene. Debo reconocer que desde el punto de vista técnico y deportivo no me gusta demasiado, porque lo de subir y bajar me resulta antipático, sobre todo bajar, pero el ambiente es especial. Fijaros que estoy muy orgulloso de mi marca en maratón o haber bajado de los 2:10 en ochocientos, que para mi fue un suplicio y nadie te pregunta por ellas, sino por la marca que tienes en la Behobia.

¿Cuándo empezaste en el mundo del running?

Empecé a correr con fundamento en esa Behobia del 86, porque antes era árbitro de fútbol durante trece años, en una época en que no estábamos tan preparados como están ahora físicamente los árbitros que juzgan los partidos. Después de correr la primera Behobia estuve cinco meses lesionado, dejé de arbitrar y preferí dedicarme a correr desde entonces.

¿Cuál ha sido tu mayor reto?

No es fácil. Ya sé que no voy a quedar muy bien en el mundillo del atletismo popular y del running, pero mis mayores retos los he tenido en la pista. Aunque soy un matao comparando con la gente especialista en pista, pero bajar de 35 minutos en diez mil o los 2:10 que he dicho antes en ochocientos han sido grandes retos. Nunca he salido a la Behobia con la obsesión de una marca, correr lo más rápido que he podido, eso sí, pero no lo considero un reto. He corrido doce maratones, he disfrutado muchísimo en todos., incluso en los que me retiré, porque tiene un ingrediente de sufrimiento que lo hace especial. Terminar una maratón que has entrenado no tiene mérito y el de Nueva York tampoco lo consideré como un reto, aunque respeto todos los retos que pueda marcarse todo el mundo, sólo faltaría.

¿Runner solitario, con entrenador, en grupo…?

He probado de todo. Empecé sólo, soy una persona que convive bien con la soledad. Mi mujer suele decirme que podría vivir en el monte aislado. Alrededor del 90 era director de una oficina de la Caja de Ahorros Municipal y apareció por allí un compañero nuevo, un chico al que veía por Anoeta donde corría con el Laister, entrenado por Eugenio Hernández Galán, que ganó el maratón de San Sebastián y luego se fue a Madrid. A través de este nuevo compañero me introduje en aquél grupo del Laister, que era como el RUNSS pero con gente muy buena, para hacernos una idea. Los hermanos Garín, entre otros y también había gente de poco nivel como era yo. Así que estuve con entrenador y allí conseguí, con treinta y cuatro años, mis mejores marcas en pista. Cuando marchó Eugenio nos disgregamos y estuve en un grupo que entrenábamos con Régulo y al aumentar mis responsabilidades en el trabajo y tener que viajar más ya iba a mi aire. También estuve con vuestro entrenador Alberto pero era muy difícil coincidir. Y ahora estoy sin grandes objetivos, con lesiones incómodas y demás.

¿La carrera más especial que has corrido?

No me lo habían preguntado nunca y creo que ni me lo he preguntado a mi mismo. Quizás la maratón de Nueva York, que tal vez no fue la más especial, pero fue una vivencia extraordinaria. Os pongo en situación. Año 94, posiblemente mi mejor momento atlético. Para correr en Nueva York te tienes que inscribir allá por el mes de febrero, pagar el triple de lo que cuesta… Íbamos un grupo numeroso de Kutxa, también unas chicas del Fortuna. Me acuerdo que el 26 de agosto del 94 hice mi marca de cinco mil metros, que había estado obsesionado en conseguir y esa misma noche me dio un ataque de ciática que me dejó cojo. Médicos y médicos hasta que me apañó uno de Vitoria y como ya tenía pagado lo de Nueva York allá que me fui y una vez allí me dije voy a salir y me retiro enseguida. La cosa es que iba fenomenal sin haber entrenado nada desde agosto y al llegar a Manhatan me entraron unas ganas de mear impresionantes, pero aquello estaba atestado de gente y no había lugar en el que hacerlo así que seguí y llegué a la meta en tres horas y catorce minutos y me hizo mucha ilusión. También el día que bajé los 35 minutos en un diez mil en pista, el año 93. En aquellos años lo menos corríamos cincuenta tíos después de la temporada de cross y los jueces decidieron recurrir a las marcas y nos dejaron a media docena fuera. Y lo que hicimos fue al acabar las pruebas pedir que nos dejaran hacer un diez mil y el 34:37 de entonces fue especial para mi. También hablando de especiales, la maratón de Donostia del 93, que fue Copa del Mundo, con mi 2:40, con Richard Nerurkar entre los participantes.

¿Qué importancia le das a la dieta dentro de la mejora como corredor?

Creo que la dieta es importante. Tengo la suerte de que desde que empecé a correr perdí cuatro kilos y me puse en 60 kilos. Como de todo, me cuido, pero sí me bebo un vasito de vino en las comidas y me puedo tomar un gintonic muy de vez en cuando, pero por lo general no bebo alcohol. También me puedo comer un bocata de chorizo, pero no todos los días. Tengo la suerte de que mi mujer es muy buena cocinera y cocina cosas muy limpias… Ha habido periodos en los que me planteé hacer una dieta, pero más que seguir una o ser talibán con ello, aunque respeto a quien lo quiera ser, no sé en qué medida puede afectar. Lo que si tengo claro es que hay que tener hábitos alimentarios saludables, sin obsesionarse.

¿Tienes algún tipo de ritual antes de las carreras?

No. Viendo jugar a Nadal, por ejemplo, es algo acojonante, sistemático en sus movimientos… A la gente que es así creo que le ayuda mucho porque sistematiza lo que vas a hacer, estás muy concentrado en eso y te evades de las demás cosas. No me parece mal, pero hasta en la competición más insignificamente se me pone una cosa en el estómago que las paso putas. Pienso que un punto de tensión necesitas y el día que no me pase será que ya he perdido algo. Lo que escribiste Lander en un artículo de las visitas al WC es algo con lo que me identífiqué. Pero lo de ritual fijo, no.

¿Cómo te organizas para sacas tiempo para el trabajo, correr, escribir en tu blog y no morir en el intento?

Esa pregunta sí que me la han hecho anteriormente. Y la respuesta es durmiendo poco, porque yo duermo poco y en mi definición en el blog destaco que el tiempo es mi mayor tesoro. Procuro no perder el tiempo. Quizás ahora estáis perdiendo el tiempo conmigo y yo disfruto de esta charla con vosotros… No veo la tele, he descubierto que puedo utilizar el transporte público en el que puedo leer, me gusta mucho y para gran satisfacción de mi hijo que me ha ‘robado’ el coche no conduzco. La prensa casi no la leo, soy bastante selectivo en internet también. Cuando hago una cosa la hago con mucha intensidad y hay algunas que ya he decidido no emplear ni un minuto de mi energía en ellas. Es posible que ello me de para algunos una imagen de borde, pero tampoco me importa.

En abril de 2012 escribes tu primer post y es en junio cuando te lanzas con tu primera crónica de carrera ¿Qué sientes?

Tengo un compañero ya jubilado, Javier Barace, que escribía un blog y ya sólo hace un post al año, sobre una subida que hacen a Santiagomendi. Escribe maravillosamente bien y tiene la virtud de hacer dos párrafos que son lo más. Siempre me ha gustado escribir, aunque soy de ciencias, pero decidí hacer el blog. Me gustan mucho los temas relacionados con personas. Fuí jefe de personal de Kutxa desde una visión más humanista y, de repente, empecé a escribir de la carrera de empresas. Teníamos una revista “Runeroak” y escribíamos de muchas cosas y dejamos de hacerlo en el 98 y si me leían treinta, aquello eran trescientos. Me pareció que interesaba. El otro día escribí sobre unos molinos y las velas y  lo leen pocos, pero si lo haces de una carrera entran muchos más. Te hace estar al tanto del mundillo y por eso lo hago.

¿Alguna anécdota que quieras contarnos con relación al blog?

A bote pronto no se me ocurre alguna, pero agradezco los comentarios porque he conocido a mucha gente a través del blog. Por contaros una anécdota divertida os diré que me autoimpuse la disciplina de escribir todos los días y creo que el año pasado lo conseguí hacer. Este año fallé el día en que murió mi padre y recuerdo que en el 2014 y 2015 viajaba mucho a Córdoba, iba por Zaragoza y de allí en AVE y uno de esos días de viaje salí apretado y cuando llegué a Zaragoza tenía tiempo y conseguí un ordenador que tuviera conexión y lo pude hacer, pero también reconoceré que soy un desastre con la informática.

FUERA DE PISTA

¿Un lugar para perderse?

No sé si me gustaría mucho perderme.

¿Comida favorita?

Como de todo, pero me gustan mucho las legumbres.

¿Libro favorito?

Me marcó mucho ‘Un mundo Feliz`, de Aldous Huxley… Describe una sociedad a la que tristemente estamos abocados. Es deprimente, pero muy recomendable.

¿Grupo o cantante favorito?

Me gusta todo tipo de música. Si os dijera Mecano os parecerá hortera. No he ido a ningún concierto en mi vida.

¿Algún otro hobby?

Leer

¿Un ídolo deportivo?

Sebastián Coe.

Nos despedimos y nos miramos con cara de satisfacción. No habían pasado ni 24h desde que nos pusimos en contacto con Gabriel y ya teníamos sus palabras en la grabadora.
Gabriel Beldarrain, un señor de los pies a la cabeza, una persona que tiene muchísimo que contar y que enseñar. No podemos estar más orgullosos de nuestra primera entrevista. Zorionak Gabriel por el millón de visitas que has conseguido con tu blog: http://gabrielbeldarrain.blogspot.com.es/
Eskerrik asko, bihotzez.

Unai y Lander




2 thoughts on “Gabriel Beldarrain: “Soy una persona que convivo bien con la soledad”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *