La Perla ofrece con su agua de mar métodos recuperadores para un mejor deporte

1675

Hace tanto tiempo que ya no recuerdo que fuí invitado a la inauguración de la “Nueva La Perla”, un centro en principio de talasoterapia que poco a poco se ha ido completando hasta componer hoy en día uno de los complejos más importantes, en el que además de las piscinas y gimnasio en agua del mar ofrecen servicios de dietética y nutrición, salud y estética, prevención y rehabilitación, además de la importante zona de hostelería de probada fama en la ciudad.

Fue el director comercial del centro, Oscar parrondo el que me tentó en una de las recientes presentaciones, concretamente la de la nueva temporada del Txuri de hockey hielo, para darme una vuelta por el recinto y, de paso, transmitir mis sensaciones en esta web en la que hablamos de deporte y los mejores tratamientos para favorecer la practica deportiva. Y me animé, ahora que ya no soy preso de unos estrictos horarios que impedían la visita. Lo primero que puedo decir es que me he perdido disfrutar de algo que tenemos tan a mano, pero en el que no había puesto suficiente atención.

Es muy habitual ver a grandes deportistas de equipos e individuales acudir con cierta frecuencia a La Perla, porque desde el punto de vista social es importante para hacer equipo, pero especialmente es más que recomendable a la hora de la recuperación de un deportista con problemas por alguna lesión. Está suficientemente demostrado que el agua del mar (digo e insisto agua del mar y no agua salada como venden aquellos que tienen un centro de estas características pero sin acceso al mar como La Perla). Tanto para la recuperación física tras hacer deporte, como la rehabilitación de lesiones y tonificación muscular en su gimnasio subacuático, además del relax y ocio y no digamos las clases para niños en una piscina de agua de mar tratada que facilita la flotabilidad, además de mejorar la circulación sanguínea y alivia los dolores reumáticos.

No quiero convertir este informe en un producto comercial, sino reflejar lo que de verdad tenemos y no utilizamos, por no conocerlo o por pereza. Pero las mejoras para el cuerpo están ahí.

Fredy Gil, director deportivo

Pedí estar un rato con Fredy Gil, el director deportivo de La Perla, que lleva más de dos décadas en el oficio y además de recorrer los cambios y mejoras que han tenido las instalaciones me habló de lo que lleva entre manos: “Como rehabilitación y preparación somos un centro de referencia, sobre todo por el medio que tenemos, ese agua de mar que con las diferentes temperaturas hacen buenos los tratamientos. El agua de nuestra bahía tiene infinitas propiedades. Ese agua lo distribuimos en piscinas y cada una tiene su temperatura diferente, porque para rehabilitarse de una lesión es bueno comenzar con el agua, antes de pasar al seco (en la fotografía inferior, el gimnasio cara al mar del centro), pero esa primera parte nos permite hacer movimientos funcionales en la mejor flotabilidad del agua salada a determinadas temperaturas que permiten movimientos que aceleran la recuperación. Si un corredor de maratón quiere correr cuanto antes, el agua nos permute adelantar la recuperación al no haber impacto”.

Mucho depende del tipo de deporte que se practique: “por supuesto que si y de los fisios que tengan, muy reacios más de uno al tema del agua, pero por desconocimiento de sus efectos. En muchos países europeos están mucho más mentalizados que nosotros, Francia por ejemplo está muy avanzado. Dentro de la preparación que hacen los deportistas debería de haber al menos una sesión de hidro”.

 

Fredy reconoce que: “Cada vez tenemos más peticiones de equipos porque ven los resultados en las recuperaciones más rápidas”. Y también que: “Suele valer mucho para romper la rutina de los duros entrenamientos de un deportista de élite que se ven en otro ámbito de lo habitual”.

La Real de Denoeix tenía por norma acudir con frecuencia a La Perla para una sesión de los jugadores de la Real, como hacen en la actualidad las jugadoras del Bera Bera, o los del Txuri Urdiñ, el GBC o el IDK… Y los remeros, muy frecuentes también en sus visitas a la Talaso de La Perla, donde también disponen de un gimnasio muy bien preparado y todo con la vista inigualable de la bahía del “marco incomparable”. Ahora mismo, la capitana del IDK, Iulene Olabarria trabaja con intensidad su recuperación para estar a las órdenes de Azu en cuanto comience la pretemporada. En la fotografía, el director deportivo de La Perla, trabaja con la jugadora para su recuperación.

Oscar que asiste a la conversación recuerda la anécdota del baloncestista guipuzcoano Lander Lasa, que llegó cojo el lunes previo a la disputa del partido que podía dar y así ocurrió el ascenso al GBC y en el que quería participar. Un tratamiento adecuado le permitió recuperar en tres días y el viernes poder tomar parte en ese choque emotivo de su equipo En la fotografía, Lander lasa recuperándose con los fisios en una de las piscinas de agua de mar de La Perla.

Y así más anécdotas que nos van contando, aunque la recomendación es la de acudir a comprobarlo en persona, porque un estudio conveniente de las tarifas te demuestra que disfrutar de las posibilidades que ofrece La Perla está más al alcance del bolsillo de lo que pueda parecer. En la actualidad La Perla ronda los mil doscientos socio, pero se puede acudir a servicios parciales sin serlo, solamente con abonar ese servicio. En verano son unas ciento treinta personas las que trabajan en las cinco áreas del complejo, contando con el restaurante y la cafetería que también tienen clientela muy fiel.

En la fotografía del encabezamiento, la trainera de la Donostiarra en pleno baño.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *