La Real ejecuta lo que impone Eusebio: Operación salida antes que entrada de jugadores

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Ya llega la nueva temporada para la Real, a preparar convenientemente un ejercicio que va a ser más cargado de lo que ha sido en los últimos años, con el añadido a la Liga y la Copa de la Europa League, cuyos rivales en la fase de grupos no conocerá la Real hasta el 25 de agosto, en el sorteo de Mónaco, después de la depuración de equipos que se hace desde este momento y hasta entonces en que quedarán los 48 equipos, entre ellos se incorporan Vilarreal y Real Sociedad, quinto y sexto de la pasada Liga en España.

Hay cierta inquietud entre los seguidores realistas, al comprobar que se escuchan fichajes en muchos equipos y el nuestro parece inmóvil para incorporar nuevas caras que refuercen la actual plantilla. Pero tranquilidad, porque aunque solamente se haya anunciado la llegada de Llorente, vendrán más.

La Real lo que hace en la actualidad es seguir el mandato del entrenador, Eusebio Sacristán, al que conceden plenos poderes para decidir sobre la plantilla y ha impuesto una operación salida que el pasado año también pidió y no se produjo y que ahora fuerza para controlar mejor el número de jugadores a sus órdenes. Eusebio quiere aquilatar a un par de jugadores por puesto y no pasar de ahí, para evitar el overbooking de cada convocatoria en la pasada temporada, en la obligación de eliminar a muchos jugadores para cada partido, con el consiguiente mosqueo que al final afecta al ambiente del vestuario.

Por eso, la Real trabaja sobre todo en la operación salida, de ahí que hayan comenzado los desfiles, aunque se intuye que tampoco va a ser una marcha masiva como la que se esperaba. Por de pronto, el primero en partir ha sido Mikel González, con contrato sin renovar y que busca ubicarse en algún equipo. Y de los que tienen contrato en vigor, al lateral donostiarra Joseba Zaldua se le cede al Leganés, con opción de vuelta por supuesto, mientras que quien no volverá a la Real, salvo que lo quiere comprar de nuevo en el futuro es Pablo Hervías, traspasado al Eibar para que el club armero lo vaya a ceder a un equipo de Segunda. Esta operación merece capítulo aparte.

 

Me sorprende la forma en que la Real se deshace de Hervías, un jugador que llegaba con mucha fuerza, que incluso debutó en el primer equipo, del que los técnicos hablaban maravillas y que se decide su traspaso, ni siquiera una cesión si, como ha solido pasar, llega su explosión futbolística más adelante. Suena raro prescindir de esa manera de un jugador de la cantera de Zubieta, pero lo que quizás han valorado los técnicos es la acumulación de jugadores en algunas zonas del campo y de ahí que empiecen a liberar espacio.

Porque otro que está más fuera que dentro y que ya la pasada temporada le invitaron a salir y no aceptó es Esteban Granero, que ahora parece definitiva su marcha, aunque con todas las facilidades de la Real para que obtenga mayores beneficios en su llegada a otro club. Lo cierto es que el paso de Granero por la Real ha dejado una sensación vacía, para lo que se esperaba de su clase y trayectoria.

Pues nada, aquí está el 7 de julio y en las oficinas de la Real hay continuas comunicaciones para resolver otros asuntos que son más una patata caliente, como la situación de Vela. Como saben el mexicano, que se incorporará más adelante porque ha estado en la Copa Confederaciones donde ha pintado poco para su selección, anunció su deseo de completar el contrato con la Real que concluye el 30 de junio de 2018, o sea al final de la temporada que empieza, pero quedaría libre y el club lo vería marchar sin recuperar nada de lo que pagó por él, que fueron muchos millones y en la dos últimas temporadas no ha amortizado el gasto que ha supuesto. La Real le invita a ampliar el contrato y beneficiarse así de un posible traspaso o que salga ya este verano y así poder hacer caja. Todo está por decidir en el transcurso del mes.

De los demás en la lista de transferibles tampoco se habla mucho, aunque ya se sabe que a veces las operaciones que cuestan tanto se concretan de la noche a la mañana. Hay que esperar, verlas venir y verles venir, a esos a los que sin duda hay que fichar porque para la disputa de tres competiciones va a ser necesario reforzar la plantilla. Eso también lo ha pedido Eusebio. Luego hay otras salidas que no ha pedido el entrenador pero que pueden producirse por deseo de los protagonistas. Ese será otro tema que nos ocupará en breve.




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