Luis Uranga: “Me da lo mismo ganar con once Carlos Vela que con once Mikel Oyarzabal”

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Luis Uranga fue presidente de la Real Sociedad. Primero directivo con Iñaki Alkiza, luego le relevó al frente del club. No se prodiga en los medios, pero me concedió una entrevista que publiqué en El Diario Vasco y que por su interés quiero rescatar en mi web, porque Uranga dijo cosas que merece la pena tener presentes. Por ejemplo, que ha visto esta temporada a la mejor Real que ha conocido. El juego del equipo de Eusebio le ha encandilado. También insiste en la necesidad de no debatir sobre la cantera y se expresa claramente en favor de cualquiera de los componentes de la plantilla, hayan nacido donde sea, pero una vez de venir a la Real son todos iguales. Vamos a la entrevista.

Luis, tanto tiempo sin saber de usted…
Pues si, debo decir que nunca me ha gustado lo de salir en los medios, pero ahora que han pasado quince años desde que salí de la Real y visto el cariz de estas entrevistas que haces me ha parecido oportuno aceptar por primera vez una entrevista para recordar los tiempos del fútbol que me tocó vivir. Esta es la primera entrevista y quizás la última también.
¿Qué es en la actualidad en el fútbol?
Un seguidor de la Real Sociedad, nada más.
Pero era directivo de la federación…
Cuando dejé la Real hace quince años seguí unos cuatro años miembro de la directiva de la federación española cuando Angel Villar me dijo a ver qué me parecía que me ocupara de la selección y al mismo tiempo me estaba diciendo que tenía que poner al presidente de la Real como directivo de la federación y me propuso este puesto que me pareció muy bonito, junto con los que ya estaban que eran Juan Luis Larrea y mi buen amigo expresidente del Valencia, Pedro Cortés. Acepté al momento y pasé once años fantásticos en los que viví lo mejor de la historia de la selección, un mundial, dos europeos, unas relaciones fantásticas, tanto con el difunto Luis Aragonés como luego con Vicente Del Bosque y una sensación muy buena.
¿Se ha cortado la coleta entonces?
Algo así, porque siempre he mantenido la tesis de que en esas facetas de la vida que no son profesionales es cuestión de ciclos y lo fue uno de diez años de presidir la Real y otro de once esto último y creo que es más que suficiente, se da paso a otros. Lo hice antes de que nombraran a Julen Lopetegi de seleccionador, con el que también tengo buena relación, de hecho fue jugador juvenil siendo directivo de la época de Iñaki Alkiza, cuando se marchó al Real Madrid. En definitiva creo que di el paso correcto para lo que a mi me interesa.
Licenciado en Ciencias económicas y le dio por aterrizar en el fútbol
En los años de los títulos de Liga de la Real, Pela Arzak me propuso entrar en la federación guipuzcoana y luego Iñaki Alkiza me propuso ser directivo de la Real. Y cuando Iñaki decidió no seguir me propusieron ser presidente y no se presentó ningún otro candidato y estuve desde 1992 al 2001 al frente del club.
Le vi sufrir…
Diría tuve gente contraria de la faceta más radical de lo que rodea a la Real, pero no le doy importancia, porque fue sobre todo en los dos últimos años, que me hicieron un poco la vida imposible y terminé por irme, pero muy orgulloso de lo que habíamos hecho en mi consejo. Eramos trece personas que hicimos cosas importantes. Colaboré con Iñaki Alkiza cuando se transformó el club en sociedad anónima, luego hubo que hacer la despedida de Atotxa, la llegada a Anoeta con todo lo que fue aquello y en mis once años en el club dimos una media en la clasificación del siete y medio, con un equilibrio total en el club, desde el punto de vista económico, también del financiero, porque éramos diez mil socios en Atotxa y rozamos los veintiocho mil en Anoeta y llego ala palabra que más me gusta que es la de estabilidad y el club estaba muy estable.
Pero no todo fue malo en el final
Por supuesto que no. Me quedó muy grabada en mi cabeza la ovación que nos dieron los accionistas en la Junta en la que dimitimos, fueron cinco o siete minutos que llegaron a abrumarme porque sentí el reconocimiento de quienes formaban el accionariado de la Real. Y tampoco olvidaré el último partido de presidente que jugamos con el Alavés y no gané el equipo, pero los jugadores subieron hasta el palco, con su capitán Loren al frente y no dieron un abrazo que me caló muy hondo. Son dos imágenes de lo que la masa accionarial pensaba de nuestra gestión. Y lo que cuatro radicales pudieron hacer, aunque me hicieron mucho daño, lo tengo en el olvido después de quince años.
Así como Orbegozo habló del rejón de muerte al irse, usted dijo que el club era ingobernable en aquel momento.
No recuerdo esa palabra en concreto, pero si lo dije sería porque el ambiente se cargó mucho y con tanta crítica y gritos de algunos en los partidos pidiendo mi dimisión, no era posible que funcionara el engranaje necesario desde la masa social a los jugadores o el cuerpo directivo. Había que cambiar porque ya habíamos hecho lo que había que hacer y estamos muy orgullosos de ello. No tenía ningún sentido seguir de aquella manera. Ser presidente de la Real es una de las cosas más importantes que a nivel público se puede ser en esta provincia y el serlo y haber aportado estabilidad, sosiego y bonanza económica, es con lo que me quedo, lo demás son cositas.
Tanto cambio de entrenador no era un buen síntoma…
Siempre procuré tener buena relación con los entrenadores y cercanía y contacto constante y creo que lo conseguí con toso, aunque unos duraron más y otros menos. Con Toshack siempre he tenido una relación muy especial. En su momento Iñaki Alkiza acertó en su fichaje y era un hombre de mi edad, yo hablo inglés y le ayudé a que se entendiera y establecimos una relación muy cercana. Fue un referente en la historia de la Real de los últimos tiempos y un grandísimo entrenador. También tuvimos otros buenos entrenadores.
Si y pese a su aparente tranquilidad ficharon a torbellino Clemente
Cuando tomamos esa decisión sabíamos lo que representaba traer aquí a la figura de Javier Clemente. Tampoco esperábamos que hubiera una reacción tan irascible por parte de los medios de comunicación, pero si lo hicimos fue porque pensamos que por motivos internos estábamos haciendo lo mejor para el equipo y para el club. Cada uno dirá lo que quiera, pero por lo menos ese año nos mantuvimos en Primera, cosa que no estaba clara cuando lo fichamos. Los resultados y los palos que recibió nos obligaron a sustituirle en la siguiente temporada.
Llegó Periko Alonso, pero por poco tiempo
Con él hubo un ambiente de comunión absoluta con la decisión del consejo. Se produjo un entusiasmo en la masa social y en los medios, pero en poco tiempo las cosas derivaron en una decisión de desasosiego del propio Periko y fue una decisión iniciada por él, pero consensuada y regresó otra vez Toshack.
Filosofía, cantera… Y fichajes foráneos
Mira, ese tema de cantera o extranjeros lo consideré como un debate pernicioso, totalmente perjudicial para el bien del club y lo sigo pensando. Creo que es un debate que no existe en ninguna parte. En Bilbao tienen la filosofía que tienen y van por su camino, pero l resto de los clubes del mundo, desde los más poderosos a los más humildes que con sus recursos pretenden hacer las cosas de la mejor forma posible y siempre he tenido la sensación de que eso de que no somos ni carne ni pescado está siendo negativo para los resultados negativos del club y es un debate sin sentido. Me da lo mismo una alineación con once Carlos Vela que con once Mikel Oyarzabal, es la camiseta de la Real Sociedad, el sentimiento del club y la Real la que gana o la que pierde. Unas veces tendrá que haber más jugadores de la cantera y otras veces menos, pero en pleno siglo XXI y con los presupuestos que se manejan hoy hay que ir por el camino del rigor, la exigencia y la utilización y optimización de esos recursos en hacer buenos equipos y buenas plantillas, pero cuando menos hablemos de eso, mejor.
El fútbol ha cambiado mucho
Claro. Fundamentalmente en el momento de la ¡guerra que vivimos entre el grupo de Antena 3 y Prisa por hacerse con los derechos y eso supuso una nueva situación y que había que adaptarse y con toda la humildad deberé decir que fue un éxito de nuestra parte la adaptación de control económico, porque otros que no midieron bien están donde están y nosotros seguimos estando bien.
Lo de después, ¿cómo lo ve?
El día que a José Luis Astiazaran le nombraron presidente era la primera vez en la que en la Real hubo elecciones. Hasta entonces se habían producido sustituciones naturales, con Vega de Seoane fue el siguiente presidente un directivo suyo llamado ni más ni menos que José Luis Orbegozo, a él mi amigo Iñaki Alkiza, que también era directivo y yo lo era en el grupo de Iñaki y luego fui presidente también. La primera batalla por acceder al consejo fue cuando decidí dejarlo y se dijeron muchas barbaridades entonces. Quedó un poso negativo de ganadores y perdedores importante y se produjo una inestabilidad que provocó una travesía del desierto con mucho consejos , muchos presidentes y ampliaciones de capital que nunca pensé que pudiera suceder.ç
Como que nos fuimos a Segunda…
Jamás hubiera pensado que se iban a hacer cosas tan mal hechas que iban a derivar con el club en Segunda, aunque la historia demuestra que casi todos los clubes tuvieron descensos. Creo que ese momento tan malo no volverá a pasar nunca y gracias a Dios estamos hablando de mucha estabilidad y sosiego y hasta de mucha ilusión con la marcha del equipo y lo que tenemos que tratar es de mantenerlo así.
¿Cómo vivió ese peor momento?
Preocupado por el futuro del club, aunque esperanzado de que sucediera lo que sucedió y es que los que tenían que actuar, que eran las instituciones, que para eso están, porque desde el punto de vista del sentimiento guipuzcoano ahí está la Real y sacaron adelante el club con una colaboración muy positivas de las personas que se pusieron al frente del club y mejor es olvidarse de aquella travesía del desierto.
¿Su opinión del actual consejo?
Tengo entendido que se formó a todo correr con personas de diferentes sensibilidades, porque había que salir adelante y creo que desde que lo cogieron han hecho una gestión muy equilibrada, muy de consenso, apoyada en las instituciones con la que demostraron una buena química y desde el punto de vista deportivo hemos jugado una Champions League y aunque el fichaje de Moyes no lo entendí en ningún momento y errores hemos cometido todos, sus aciertos han sido muchos y estamos en buena manos.
¿Con los números que hoy maneja la Real hay que aspirar siempre a Europa?
Me parece un deseo muy ambicioso, pero no puede ser una obligación. Lo que yo creo que para que todo vaya bien cada uno tiene que hacer lo que le toca, el presidente presidir, el consejo lo suyo, el director de marketing también , el jugador, el utillero, cada uno su trabajo lo mejor que pueda, que la máquina funcione de la mejor forma posible como marcha ahora. Porque la Real está jugando mejor que nunca. Y cuando digo nunca es nunca, incluyo al equipo campeón. Lo que está jugando este equipo este equipo en los dos últimos meses es de un mérito altísimo. Fichajes que han venido este año y aportan mucho y otros que estaban, pero que parecen otros por el rendimiento que están dando esta temporada.
¿Qué le dejó la Real?
Un sentido de íntima satisfacción de haber sido el máximo responsable de una cosa que quiero mucho y que jamás hubiera pensado que llegaría a donde llegué, sentido de orgullo y me doy cuenta de que cuando me muevo por la provincia tengo un reconocimiento que me llena.
¿Y el fútbol en general?
El fútbol está adquiriendo ciertas dosis de circo mediático. Quizás lo de antes era más natural, más de sentimiento, pero ahora se ha convertido en un negocio para los que participan en él. Mientras estén los que están al mando del club ahora mismo las cosas van a ir bien y no caeremos en el despilfarro. Estabilidad y fiel a sus principios y no nos salgamos de esa línea, aunque lleguen momentos peores, pero todos sentimos la Real.
Luis Uranga fue un presidente que dedicó mucho tiempo al club
Me tomaba la Real como profesión porque te exigía una dedicación casi plena. Tuve la suerte de poder organizarme en los asuntos familiares y logré combinar la Real con el trabajo que me daba de comer. La ganadería forma parte de un tinglado familiar en el que estoy involucrado y me llena mucho, aunque no son los mejores tiempos para el sector. Aspiramos a llevar nuestros toros de Pedraza de Yeltes a siete corridas como tope en la temporada.
El ayuntamiento de Donostia planteaba una consulta sobre los toros que ha quedado rechazada, pero aún está en el aire…
Me parece ridículo y absurdo. Se han metido en un jardín en el que nadie les había dicho que se metieran, pero los políticos sabrán lo que hacen. Viva la demagogia pienso yo. Los toros son una actividad legal y a los que no les gusta dejan de ir y el ayuntamiento no se tenía que haber metido en algo así. Me duele que lo hayan tomado como arma arrojadiza, curiosamente en Donostia porque en otras poblaciones de la misma Gipuzkoa ni lo contemplan. A ver cómo acaba esta barbaridad.

En la fotografía, Luis Uranga junto a los también expresidentes Orbegozo, Alkiza y Fuentes.




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