Paco Pizarro: “Urtain pasó por muchas manos y al final aprendió a boxear”

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Es un hombre apasionado con lo que hace. Paco Pizarro lo ha hecho todo en el boxeo, su deporte preferido, pero además de eso instauró un certamen de cine submarino que sigue vigente, tras la creación de la sección de actividades subacuáticas de la Real Sociedad. El club que preside Aperribay le premió recientemente con la insignia de oro y brillantes del club y también ha sido homenajeado por sus compañeros del ciclo de cine submarino. Afable y dicharachero, Paco es una de esas personas positivas que uno se encuentra en la vida. Peluquero de profesión, ahora disfruta de su familia, pero sigue en la brecha en la ayuda a los deportes que llenan su vida.

Paco Pizarro, ¿sigue siendo un hombre inquieto?

Siempre. Inquietudes todas, lo que pasa es que la salud con los años empieza a faltar.

Se le ve hecho un chaval…
Si, porque probablemente, el boxeo sea el único deporte semiprohibido en España. No se ve una noticia de este deporte en la pantalla de Madrid, por ejemplo, como no sea de muerte… Ahora con la desaparición de Cassius Clay todo el mundo habla, pero el boxeo como deporte, no lo citan, incluso encontramos dificultades para encontrar directivos, pero boxeadores existen y gimnasios también y entrenadores muy buenos. No pueden decir que no hay boxeo. Y aclararé que en los gimnasios no se dan palizas, sino que se entrenan. Lo de intercambiar golpes ya es en combate. Este deporte es olímpico y hay muchos deportes que no lo son, incluso hemos tenido medallas olímpicas en España. Los entrenadores en los gimnasios te enseñan a pegar todo lo que puedas y a recibir el mínimo posible, esa es la técnica del boxeo. Y, desde luego que en los gimnasios usan casco y protectores, con el entrenador muy encima con un silbato, con un reloj para marcar descansos e impide que lo boxeadores se peguen de verdad. No se pueden hacer daño, porque si no un chico se machacaría en poco tiempo. De hecho, alguno que lo ha hecho mal se ha maleado por culpa de la mala utilización del gimnasio.

Cita a Mohamed Ali…
También boxeó con casco porque fue campeón olímpico del semipesado. Fue curiosa su vida, si. El no quiso ir a la guerra y, sin embargo, los pacíficos le impidieron hacer su actividad. Estuvo sancionado un tiempo sin poder boxear y luego volvió. Pero es que Cassius Clay o Mohamed Ali marcó una época y un estilo distinto con sus novena y tantos kilos porque se movía como si pesara sesenta y boxeaba y pegaba, y cómo pegaba. Fue un ejemplo y hay que decir que el Parkinson que es el que le ha llevado a la tumba no fue a causa del boxeo. Hay muchas personas que nunca han boxeado y que, desgraciadamente sufren esa enfermedad que está tan extendida. Y Cassius Clay recibió muchos golpes porque se enfrentó a gente muy buena, los mejores de su época en el mundo y, desde luego, que ha sido el Parkinson el que le ha vencido por k.o.

¿Por qué se enamoró del boxeo?
Porque es un deporte que no lo quiere casi la gente. El público cuando va a ver una velada o una matinal de combates va a que se peguen, a ver que se hagan daño, es la morbosidad, el deseo de sangre y cosas de esas. Pues no señor, yo voy a ver la técnica del boxeo, cómo lo hacen, cómo mueven las piernas, la cintura, en definitiva, cómo boxea y como evita incluso. Y luego, detrás del boxeo en el cuadrilátero hay mucho de boxeo también. Ahí está el ejemplo de Látigo en Errentería, que ha debutado como profesional y su preparador es su padre, algo que quizás no sea lo más conveniente, pero como querrá lo mejor para el chaval ya lo cuidará. Y no va mal, porque ya ha sido dos veces campeón de España amateur junior… En fin que es un ejemplo, porque ya lleva un par de combates de profesional bien ganados. Hay que vigilar, eso sí, porque a un boxeador que debuta no le puedes poner con un veterano, es como en medicina o en derecho o en arquitectura, porque a un arquitecto novel no se le puede dar recién terminada la carrera una obra monumental, hay que ir poco a poco incluso a poder ser que aprenda junto a un colega mayor…

(…)

Y en boxeo pasa lo mismo. No son tongos. Urtain nunca tuvo un tongo, lo que pasó fue que le trajeron algunos boxeadores viejos y abandonados del deporte y José Manuel era un joven muy fuerte que pegaba duro y ganaba. En el boxeo pasa eso,. Mira recuerdo una anécdota ocurrida en Biarritz, con un gimnasio en el que entrenaba un señor llamado monsieur Iriarte, muy buen preparador que tenía un campeón de España superwelter Cristian Lafargue, que está de guardia municipal allí y un día le dijo a un preparador de aquí que quería hacerle debutar de profesional en España y con un rival fácil, algo que no quiere decir que caiga a la lona, pero es lógico que para un debutante se prepare un combate parejo. Y le trajeron a un tal Kid Coletta, que venía de la cárcel de Barcelona y puedes calcular cómo estaba el muchacho… Cuando hicimos el pesaje en La Voz de Gipuzkoa, que era donde se hacían por aquella época los pesajes me fijé en él y aquel no era el que decían, de Kid Coletta no tenía nada y lo comenté con algunas personas que me dijeron ‘usted se calla’, pues vale, me callé. En efecto, subió al ring y el tal Kid Coletta que tenía que aguantar unos pocos asaltos, que para eso le habían contratado, le pegó una soberana paliza al chico debutante de Biarritz, que era muy bueno. El entrenador de Lafargue armó una bronca gorda y con razón porque luego se supo que era Leopoldo Escuin, que había disputado campeonatos. Por tanto, hay que mirar con quién les enfrentas al principio, no le puedes ponerle para empezar una prueba imposible.

Algún día empezó esa afición por este deporte.

Si, fue muy bonito. Estudiaba en Marianistas, en Aldapeta, y nos dijeron a ver si queríamos ir a ver entrenar a dos boxeadores. Había que pagar dos pesetas, que no era poco entonces, aunque tampoco mucho dinero. Se entrenaban en La Perla, justo al lado del edificio que hoy es el Atlético de San Sebastián. Fuimos ver entrenar a dos colaboradores alemanes, Karel Sigs y Jacques Oleig, que venían de retirada. Cómo trabajaban las espalderas, todo su peso sobre el cuello, no lo he visto hacer en ningún otro deporte la gimnasia que tiene un boxeador. La cosa fue que me quedé impresionado y ya estuve más vinculado al boxeo desde distintas vertientes, aún a mi edad sigo siendo un humilde directivo de la federación guipuzcoana.

Hablemos de Urtain, que fue todo un boom en Gipuzkoa…

Yo le conocí desde antes de llegar al boxeo. Yo colaboraba en El Diario Vasco, con Gerardo Olazabal Erausquin que era el redactor jefe de deportes y hacíamos los mejores deportistas guipuzcoanos de cada año a votación popular y Urtain fue el más votado en deporte rural, el del boxeo fue Tony Falcón. Comenté en aquella fiesta con Miguel Almanzor que viendo a Urtain teníamos un peso pesado en potencia, porque José Manuel Ibar recibió el trofeo como mejor en deporte rural porque era buenísimo en ello, y al poco tiempo le convencieron para que boxeara. Enseguida preguntó si se ganaba mucho en ese deporte y Miguel le dijo claramente que si trabajaba bien podía conseguirlo. Y no ganó poco porque estuvo con Almanzor hasta un combate de Valencia en el que le pusieron enfrente a un peso medio engordado, un tal Muncho, que se había pegado antes con Folledo en Bilbao. Me invitó el señor Lizarazu, que era el alma mater del clan Urtain a ir a aquél combate, pero no era mi nivel con la gente que acudía, yo era un modesto peluquero. Resulta que el s´quito que les acompañó fueron a un hotel de muchas estrellas y a Urtain lo mandaron a uno más modesto y Miguel Almanzor protestó ruidosamente y Lizarazu le dijo que siempre era así y que si les mandaban a un hotel mejor se encarecían los gastos y tras la riña se acabó el clan Urtain. Vino un proceso de cambios de entrenadores y de sparrings y hasta vino el entrenador de Sugar Ray Robinson, Gayn Fort… Urtain pasó por muchas manos y al final aprendió a boxear, porque pegaba con la mano abierta y esa no es la mejor forma, porque se hacía más daño él que el contrario, pero como aguantaba todo…
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Del boxeo de hoy qué me puede decir…
Merece más ayuda. También te digo que habría menos delincuencia si se ayudara más al boxeo. Porque el boxeador en muchos casos está apartado de la delincuencia. La historia de este deporte está llena de individuos con problemas… Aquel famoso Perico Fernández de Zaragoza, que no tenía padres desde muy niño llegó a campeón del mundo y no tenía sesera ni creo que la tiene porque vive… Había una velada en Lasarte y faltaba un boxeador y Miranda, que era el preparador de Perico lo ofreció para debutar y le enfrentaron a un tal Ararrás que era un zurdo muy bueno, pero el maño lo llevaba en la sangre… El boxeo lo tuvo al menos unos años entretenido en una afición para la que valía. Luego discutió con Miranda al que le dio tantos disgustos…

¿Y en Gipuzkoa?.
Hay unos seis u ocho gimnasios con entrenadores muy competentes, en Irún, dos en Errenteria, en Donostia éste de Anoeta que lo lleva Ramón Cid, hijo del gran atleta, en Zumaia también hay otro gimnasio…

Conocí a Paco Pizarro en la peluquería de la calle San Martín, junto a la calle Urbieta y allí se cocían muchas cosas…
Si, además de mi afición por el boxeo estaba la del cine submarino, casi cuarenta años con ese ciclo que tenía su gancho en la ciudad.
El tema subacuático, que no submarinista, que los buceadores son escafandristas, apneistas, urinatores, palabra de la época de los romanos… Es un mundo peligroso que se ha llevado muchas vidas por delante. Al tema del mar hay que tenerle mucho respeto. Me gusta porque el mar es conquista, es cosa nueva. Vivía con mis padres en las casas viejas de Ondarreta y como no teníamos tantas cosas, ni polideportivos, ni bicicleta… Como mucho una goitibera hecha con recambios de talleres iba a las rocas y disfrutaba en la zona del tenis viendo la riqueza que tenía el mar. Cogía puñados de langostas pequeñas que los dejaba, claro, jugaba con todo aquello que era muy bello.

Dos mundos bien diferentes…
Un buceador nunca debe boxear ni un boxeador bucear, es cierto. Hace poco murió nuestra figura Eduardo Alvarez Muro, que era un fenómeno del mundo submarino, al que seleccionaron para ir a un mundial a Brasil y no pudo ir porque la empresa no le dio permiso. Qué diferencia con lo de hoy, en que los deportistas son los reyes que se lo llevan todo.

¿Me habla del fútbol?
Bueno, se lo lleva porque va el público a los campos. Si sus cuarenta euros en vez de dedicarlos a ver un partido lo dedicaran a otro deporte hundiríamos el fútbol. ¿Por qué el baloncesto está regular o el balonmano? Pues porque no tienen un aforo… Tienen una cancha en la que caben cuatro mil y van mil, si van… Mira el Bidasoa que fue campeòn de Europa y ha vuelto a la Asobal…. Tiene bemoles que le echen al entrenador…
Paco vive en un ambiente deportivo porque a lo suyo hay que sumar que su hija Cristina está casada con Miguel Angel Zúñiga, aquél gran portero de balonmano que tocó el cielo de la competición europea: “Si claro, mira también el Eibar, que ahora va gente porque está en Primera y amplían el campo porque el público quiere ir. Si fuera moda ir al tenis de mesa tomaría un auge tremendo… Y he tocado este deporte de la paleta que tuvo en José María López y Sistiaga a dos fenómenos nunca valorados en su medida”.

¿Algún ídolo del boxeo?

Ídolos no, figuras muchas. Considero a Urtain una figura, porque se enfrentó a Henry Cooper, como Coperman… Le vi casi todos sus combates, era una figura. El ciclismo me gustaba mucho también.

Defiende a los dirigentes…

Los federativos no somos ganster, lo hacemos por ayudar. La mitad de las licencias de hoy en Gipuzkoa son chicos que han venido de fuera. Sudamericamos, muy buenos, soviéticos y africanos cantidad. También el mundo submarino es diferente, pero hay mucha más agua que tierra. Se extraen más cosas del mar que de la tierra… Se van preocupando un poco de las riquezas que están en los fondos marinos…. Que ayuden más a las federaciones. En los federativos está la clave, les encanta y hacen lo que sea por el deporte que aman,

Y recuerda a su familia…

He tenido suerte con mi esposa Gina, soy de los de antes y tengo estupendos hijos con Cristina, Carlos y Vicky. Mi chaval subió con el Melilla de balonmano cuando hizo la mili.




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