Parece que la Real llega al momento decisivo de la Liga justa de gasolina

505

Así como los entrenadores hablan de esperar a disputar los diez primeros partidos para sacar las primeras conclusiones de lo que pueda ser la temporada, los diez últimos pasan a ser los decisivos, los que colocan a cada equipo en el tren de las conclusiones. Y en esas estamos, con una Real que se ha metido en arenas movedizas, a la espera de volver a salir a terreno firme y acabar bien la temporada.

Los más altos representantes del cuadro txuriurdin han aprovechado este paréntesis liguero para salir a tranquilizar a la afición con unos mensajes optimistas que uno no sabe si de verdad se los creen o están tan preocupados como a veces lo estamos los seguidores cuando vemos evolucionar al equipo y notamos el cansancio en algunos de los jugadores que fueron unos cohetes en la primera vuelta del campeonato.
Dice Aperribay no estar preocupado, porque sigue convencido de las posibilidades del primer equipo realista, aunque el presidente esconde la decepción que se llevó con algunos de los últimos resultados que hubieran afianzado a la Real en la zona más alta de la tabla, incluso en el asalto a ese cuarto puesto que fue el último que nos llevó a competir en la Champions League.
Porque en ese ambicioso proyecto del club, que empieza por la remodelación de Anoeta para convertirlo en escenario admirado por las instancias europeas que controlan el fútbol y reparten dividendos, estar deportívamente entre los equipos más destacados de la Liga española eleva el caché para esas determinaciones que parece que están próximas en la consideración que el fútbol dará a cada club en esas pretendidas ligas globales que suenan de fondo como futuras competiciones que pueden comerse a las ligas de los diferentes países, esa especie de imitación a la Euroliga de basket, que aunque aún no se ha comido los fines de semana para sus partidos, cosa que en el fútbol puede llegar a suceder y, de hecho, las finales europeas ya han pasado a los sábados, cuando siempre fueron los miércoles.
Pues nada, la Real tiene calendario teóricamente mejor en casa que en sus salidas, pero es en Anoeta donde marca de un tiempo a esta parte una debilidad peligrosa, cualquier ausencia de habituales titulares parece marcar excesiva distancia con el fondo de armario al que Eusebio echa mano. Con todo, no parece malo que esperemos con ansia la recuperación de Willian José para encontrar más goles, porque eso significa que, por fin, ha habido un acierto pleno en la contratación del “9” que tanto ha costado ver triunfar. Por cierto que ese movimiento de la marcha de Olabe, que sigue sin explicarse convenientemente para conocer lo que encontró en la Real para arrojar la toalla tan pronto, hace más segura la renovación de Loren al frente de la dirección deportiva, cosa que este consejo parece no haber puesto nunca en duda, ya que pasaron tiempos peores y siempre el presidente sacó la cara por el de Ibarra. Así que Eusebio sigue con la vara de mando, porque según cuentan es el “sheriff” de Zubieta, al que Aperribay dice haber pensado entregar las llaves del reino para siempre. Mucho parece, cuando en el fútbol las cosas cambian a tanta velocidad. Recuperemos el norte del equipo, echemos gasolina de la buena al motor y vamos a llegar bien a la meta, porque de lo contrario algo descarrilará.

En la foto de la Real Sociedad, Willian José el esperado y Juanmi, al que Eusebio reconoce haber sido importante en momentos clave de la temporada.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *