En una primera parte caótica (4-0), la Real permite al Real Madrid congraciarse con su público y luego descansar (5-2)

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La Real goleó al Depor y parecía haber encontrado la mejor medicina a su delicada situación, le tocada visitar el Bernabéu ante un Real Madrid también en la peor situación de las últimas ligas a veinte puntos del líder Barça y con la mirada y hasta la preocupación puesta en su compromiso de la Champions de la próxima semana ante el PSG de Emery. Todo indicaba que era un momento oportuno para hacer bueno ese pretendido punto de inflexión con vistas a comenzar una remontada. No pudo ser.

La Real ejerció de aspirina de nuevo, no es la primera vez frente a equipos que están en plena bronca con su afición. Pero si a los cuarenta segundos ya has abierto tu portería y antes de la media hora te han metido cuatro goles y te han pegado dos palos se acaba cualquier ilusión por sacar un buen resultado.

La primera parte de la Real en el Bernabéu fue un encadenado de despropósitos. El Madrid sacó del partido a la Real, no el dejó hacer una sola jugada de ataque y la acribilló para así poder tener una segunda mitad tranquila y de recuperación para la importante cita europea. Así ocurrió, porque el equipo de Zidane se marchó del partido tras el descanso, seguro que era una recomendación de su entrenador con aquella ventaja de cuatro goles, y dejó que la Real flirteara con el gol hasta hacer dos en la meta de Keylor Navas. Por cierto que no llegó a producirse el reencuentro del meta madridista con Agirretxe después de aquella fatídica jugada en la que el meta lesionó de gravedad al usurbildarra.

Eusebio apostó por una alineación sin un “9” claro, pese a la lesión que eliminó a Willian José. Tenía en el banquillo a Agirretxe y Bautista, pero prefirió poner a Juanmi como falso delantero en punta, pero no tuvo posibilidad no solo de hacer una ocasión sino casi de tocar el balón en toda la primera mitad en que dificilmente la Real pasó al campo del Madrid.

Todo estaba dicho tras los goles de Lucas Vázquez, los dos de Ronaldo y el cuarto de Kroos, así que la posesión se igualó en la segunda mitad en que los madridistas se relajaron y la Real pisó con más insistencia el campo rival. Incluso Bautista hizo el gol que era el 4-1 y tras el quinto que volvió a marcar Ronaldo, Illarramendi también mojó en el campo que que era el suyo cuando se marchó al Real Madrid. O sea, 5-2 y no puede ser justificación el parcial de 1-2 de la segunda parte, sería no querer admitir que así no se puede salir a un campo de fútbol. La Real se anoche ha sido, según opinión generalizada de los colegas de Madrid, la peor junto al Depor que ha pasado por el Bernabéu en la presente temporada. No daban crédito a la apatía de la Real hasta el descanso.

Habrá que tomar nota, concienciarse de lo que está en juego, que ya no solo es querer lucirse en la Europa League, sino tomarse en serio lo que queda de Liga también, porque el tramo final va a ser encarnizado dado que no hay tres equipos todavía con vitola de descenso. Es la triste realidad mientras los de Eusebio no recobren la senda de la victoria a la que tanto les cuesta llegar con la asiduidad necesaria. Es lamentable que los 43 goles a favor no sirvan para más, porque los 45 en contra son una losa. Ahora Salzburgo.




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